El Primer Ministro Ahmad al-Rahawi y varios ministros fueron asesinados en un ataque israelí el jueves en Sanaa, según informaron los houthis.
Este trágico evento ha sacudido la capital yemení, dejando un vacío de poder en el gobierno. El ataque ha generado conmoción a nivel internacional, con diversos líderes expresando su preocupación por la escalada de violencia en la región.
Las autoridades locales han condenado en términos enérgicos el ataque, calificándolo como un acto de agresión injustificado. Se espera que las investigaciones correspondientes arrojen luz sobre las circunstancias que rodearon este trágico suceso.
La comunidad internacional ha instado a todas las partes involucradas a buscar una solución pacífica y negociada para poner fin al conflicto en Yemen. La estabilidad de la región depende del diálogo y la diplomacia, en lugar de la violencia y la confrontación.
Nuestros pensamientos y oraciones están con las familias de las víctimas y con el pueblo yemení en estos momentos difíciles. Es fundamental que se respeten los derechos humanos y se garantice la seguridad de la población civil en todo momento. La paz y la estabilidad son fundamentales para el desarrollo y el bienestar de la sociedad.
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