El voluntariado corporativo está en auge, con un crecimiento significativo en la participación de empresas y empleados en actividades solidarias durante el horario laboral. Según el ‘Informe Voluntare 2025’, el 97% de las empresas ofrece oportunidades de voluntariado, marcando un aumento de 15 puntos desde 2015. Este cambio refleja cómo el voluntariado ha evolucionado de un acto altruista a una herramienta estratégica que genera valor compartido para la empresa, los empleados y la sociedad en general.
El análisis, realizado en colaboración con la Universidad de Almería y con el respaldo de entidades como Voluntariado CaixaBank, Fundación Repsol y Fundación Telefónica, revela que el voluntariado corporativo no solo beneficia a la comunidad, sino que también fortalece competencias, fomenta el orgullo de pertenencia y promueve el compromiso de la organización con su entorno. Además, se destaca que casi el 99% de las empresas promueve el voluntariado por responsabilidad social, y el 98% lo orienta a causas valoradas por grupos de interés.
El informe también identifica que el voluntariado corporativo está alineado con los valores corporativos y las necesidades de la comunidad en la gran mayoría de los casos, y que se enfoca en objetivos de desarrollo sostenible como la educación de calidad y la reducción de las desigualdades. Asimismo, se señala que el voluntariado se ha convertido en una herramienta clave para atraer talento futuro, con un alto porcentaje de empresas ofreciendo oportunidades de liderazgo a los voluntarios.
En cuanto a las tendencias futuras, se espera un crecimiento continuo del voluntariado en empresas europeas y latinoamericanas en los próximos cinco años, con una mayor integración en la estrategia social. La digitalización y el voluntariado virtual emergen como importantes impulsores del voluntariado corporativo en el futuro inmediato, buscando maximizar el impacto social a través de la tecnología y la inclusión digital.
En resumen, el voluntariado corporativo se consolida como una práctica empresarial cada vez más valorada y necesaria, no solo por su impacto social positivo, sino también por los beneficios tangibles que aporta a las empresas, empleados y comunidades. Su crecimiento y evolución prometen seguir generando un impacto significativo en el tejido social y empresarial en los próximos años.
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