La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha emitido una alerta dirigida a los adolescentes y jóvenes sobre la relación entre el consumo de alcohol, nuevas formas de tabaco y el incremento del riesgo de padecer cáncer de cabeza y cuello. Aunque esta enfermedad suele afectar principalmente a personas mayores de 50 años en la actualidad, los hábitos de consumo actuales podrían modificar este perfil en las próximas décadas.
En el marco del Día Nacional del Cáncer de Cabeza y Cuello, la SEORL-CCC ha destacado la evidencia científica que vincula la exposición al tabaco y sus variantes modernas, como los cigarrillos electrónicos o las cachimbas, con el consumo de alcohol y el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. Estudios de alta calidad han demostrado que el consumo de tabaco en cachimba triplica el riesgo de cáncer de cabeza y cuello, mientras que el uso de pipas de agua también está relacionado con un aumento en este riesgo.
En cuanto al vapeo, aunque aún no se disponga de suficientes datos a largo plazo, el Ministerio de Sanidad ha concluido que los cigarrillos electrónicos no son seguros, conteniendo sustancias potencialmente tóxicas y sirviendo como puerta de entrada al tabaquismo en jóvenes. Por otro lado, el alcohol no solo actúa como carcinógeno directo, sino que facilita la penetración de sustancias tóxicas y potencia la inflamación crónica, multiplicando la probabilidad de desarrollar tumores de cabeza y cuello cuando se combina con tabaco u otros productos relacionados.
Los especialistas han resaltado el riesgo que representa la combinación de estos factores, dado que la gran mayoría de pacientes con tumores en la cavidad oral, laringe y faringe son fumadores o lo han sido en el pasado. Por tanto, se destaca la importancia de controlar el tabaquismo en todas sus formas.
En el caso de los adolescentes y jóvenes, se observa una tendencia a la baja en el consumo de tabaco tradicional, aunque esta disminución se ve parcialmente compensada por el aumento en el uso de nuevas formas de fumar. Es preocupante que un porcentaje significativo de jóvenes haya probado cigarrillos electrónicos, vapeadores y cachimbas, lo que podría adelantar la aparición de tumores asociados a edades más avanzadas.
Ante esta situación, la SEORL-CCC ha urgido a implementar medidas que regulen el consumo de estos nuevos productos derivados del tabaco, contempladas en el anteproyecto de la nueva ley antitabaco. Asimismo, se enfatiza la necesidad de fortalecer las unidades de cesación tabáquica para abordar la dependencia y prevenir futuros casos.
En conclusión, se destaca el papel fundamental del otorrinolaringólogo especializado en cabeza y cuello en la detección, tratamiento y rehabilitación de estos tumores, subrayando la importancia de abordar los casos complejos en unidades multidisciplinares dentro del Sistema Nacional de Salud.
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