Una investigación realizada por la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard ha revelado que la combinación de la dieta mediterránea y la dieta para reducir la presión arterial, conocida como MIND, puede ayudar a ralentizar los cambios estructurales relacionados con el envejecimiento cerebral. Este estudio publicado en la revista ‘Journal of Neurology Neurosurgery & Psychiatry’ destaca la importancia de incluir alimentos como verduras, bayas, frutos secos, aceite de oliva, entre otros, en nuestra dieta diaria para mantener la salud cognitiva y prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.
La investigación se centró en 1.647 adultos de mediana edad y mayores, quienes fueron evaluados a lo largo de 12 años. Se observaron reducciones en el volumen total del cerebro, la materia gris, la materia blanca y el hipocampo en todos los participantes, pero aquellos con una alta adherencia a la dieta MIND mostraron una menor pérdida de materia gris y una expansión más lenta del volumen ventricular. Esto equivale a un retraso de 2,5 años en el envejecimiento cerebral.
Los alimentos como las bayas y las aves de corral se asociaron con beneficios en la salud cerebral, mientras que el consumo de dulces y comida rápida se relacionó con un deterioro más rápido. Sorprendentemente, una mayor ingesta de cereales integrales se asoció con cambios estructurales desfavorables, mientras que el queso mostró efectos protectores.
Estos hallazgos refuerzan la importancia de seguir una dieta saludable, como la MIND, para preservar la salud del cerebro a medida que envejecemos. Aunque este estudio es observacional y no establece una relación definitiva de causa y efecto, sugiere que la alimentación desempeña un papel crucial en la salud cerebral a lo largo de la vida.
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