El 6,9% de las mujeres se dedica exclusivamente al trabajo de hogar no remunerado, una cifra que contrasta significativamente con el 0,3% de los hombres, siendo esta última cifra 23 veces menor según la segunda encuesta Vivir la Desigualdad realizada por Oxfam Intermón.
Esta encuesta, llevada a cabo a nivel estatal con una muestra de 4.102 entrevistas y con representación de personas extranjeras, revela que la percepción de la desigualdad varía entre hombres y mujeres. Mientras que el 37,3% de las mujeres percibe una alta desigualdad en el hogar, solo el 28,4% de los hombres comparte esta percepción.
Además, el 41,3% de las mujeres siente la necesidad de tener un segundo empleo, pero se ven impedidas de hacerlo por falta de tiempo o responsabilidades de cuidado, en contraste con el 33,7% de los hombres en la misma situación.
La encuesta también destaca que el 40,9% de las mujeres afirma que su trabajo principal no les deja suficiente tiempo para realizar tareas domésticas y de cuidado, cifra que supera al 33,5% de los hombres en esta situación. Esta disparidad se ha acentuado desde la encuesta anterior realizada en 2023, con un aumento del 8,9% en mujeres frente al 3,4% en hombres.
En términos de ingresos mensuales netos, el 25,4% de las mujeres vive en hogares con ingresos de hasta 1.200 euros al mes, en comparación con el 16,8% de los hombres. Por otro lado, en hogares con ingresos superiores a 4.000 euros mensuales, las mujeres representan el 6%, mientras que los hombres alcanzan el 11%.
La falta de ingresos suficientes para llevar una vida digna es una realidad para el 32,7% de las mujeres, en contraste con el 26,6% de los hombres. La percepción de menor tiempo para el ocio y la interacción social, así como niveles más bajos de autonomía económica y salud mental, también se manifiestan con mayor frecuencia en las mujeres.
Ante esta situación, Oxfam Intermón propone medidas para abordar la precariedad laboral y la sobrecarga de cuidados, incluyendo mejoras en la calidad del empleo, igualdad salarial y corresponsabilidad en los cuidados. Asimismo, se plantea la importancia de priorizar sistemas públicos de cuidados con servicios de calidad, reconocimiento de derechos y protección para las personas cuidadoras, y equiparación de derechos laborales y de seguridad social para las trabajadoras del hogar y del sector de cuidados.
En palabras de la experta en desigualdades de Oxfam Intermón, Julia García, «como sociedad, debemos comprender que los cuidados no pueden seguir dependiendo del esfuerzo desproporcionado de una parte», abogando por la construcción de un sistema que permita pasar del sacrificio individual al derecho colectivo.
FUENTE
