El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó una proposición no de ley (PNL) presentada por el PSOE para impulsar la erradicación del matrimonio forzado a nivel global. La iniciativa recibió apoyo de todos los grupos excepto Vox, que votó en contra, y el Partido Popular, que se abstuvo.
Durante el debate, la diputada socialista Blanca Cercas describió el matrimonio forzado como una forma grave y oculta de violencia contra las mujeres y las niñas. Destacó que esta práctica atroz viola los derechos humanos en todos los continentes y propuso medidas para combatirla, como fortalecer la cooperación internacional y promover la educación en igualdad.
Se planteó la creación de un día internacional para la erradicación del matrimonio forzado en el ámbito de la ONU, en línea con los objetivos de la Agenda 2030. Por otro lado, Ana Alós del PP calificó esta problemática como una lacra real y gravísima, aunque cuestionó la capacidad del Gobierno para liderar esta iniciativa a nivel internacional.
Viviane Ogou, de Sumar, destacó la importancia de abordar el aspecto socioeconómico en la lucha contra el matrimonio forzado. Mientras que María de los Reyes Romero de Vox vinculó el aumento de casos en España con las políticas migratorias, abogando por eliminar subvenciones a organizaciones que no colaboren en su erradicación.
En resumen, diferentes partidos políticos expresaron posturas divergentes sobre cómo enfrentar esta problemática, desde la necesidad de una acción realista y coordinada hasta críticas a la supuesta ineficacia de las medidas propuestas. La lucha contra el matrimonio forzado requiere un enfoque integral que abarque aspectos educativos, socioeconómicos y de cooperación internacional para lograr resultados efectivos.
FUENTE
