El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha decidido cerrar de manera «precautoria» la pesquería de la cigala en el Golfo de Cádiz, después de que se agotara la cuota asignada para el año 2025. Esta medida, que entrará en vigor el próximo lunes 22 de diciembre, prohíbe cualquier captura de cigala por parte de la flota española en aguas de esta región.
Según la resolución emitida por la Dirección General de Ordenación Pesquera y Acuicultura, los datos de consumo disponibles confirman que la cuota ha sido completamente consumida. Por lo tanto, se establece que cualquier captura «accidental» que se produzca después del cierre deberá ser liberada de inmediato en la misma zona donde fue capturada.
Esta decisión ha generado un fuerte malestar en el sector pesquero andaluz. La Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores ha criticado esta medida, considerando que llega en un momento crítico para la actividad económica del sector. El presidente de la federación, Manuel Fernández Belmonte, ha expresado su preocupación por el futuro de la pesca de cigala en la región, solicitando un aumento en la cuota asignada y la realización de un estudio urgente sobre el caladero.
Por su parte, Mariano García, presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Huelva, ha advertido sobre las consecuencias de la reducción progresiva de las posibilidades de pesca en la viabilidad de la flota de arrastre del Golfo de Cádiz. García reclama medidas que permitan conciliar la sostenibilidad del recurso con el mantenimiento del empleo y la actividad económica en las zonas costeras.
FUENTE
