El Gobierno de España ha reconocido a los miembros de ETA, Juan Paredes Manot, ‘Txiki’, y Ángel Otaegi, fusilados al final del franquismo, como víctimas al no haber tenido un juicio justo y ha anulado sus condenas tras declarar «ilegal» el Consejo de Guerra al que fueron sometidos, por el que fueron ejecutados hace 50 años, según los documentos oficiales a los que ha tenido acceso Europa Press.
Las familias de Txiki y Otaegi solicitaron la reparación, a principios de este año, ante la Delegación del Gobierno del País Vasco en base a la Ley de Memoria Democrática.
En respuesta, el Ejecutivo español ha aprobado, con fecha del pasado 25 de noviembre, sendas Declaraciones de Reconocimiento y Reparación Personal a favor de Paredes Manot y Otaegi, por el que se les reconoce su condición de víctimas, al no haber tenido un juicio justo, y se anulan las condenas.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha entregado a sus familias los escritos de reparación por «la persecución y violencia padecidas por razones políticas, ideológicas y de conciencia durante la dictadura» de Franco, y en reconocimiento a su condición de «víctimas» por haber sido vulneradas, en su caso, «las más elementales exigencias del derecho a un juicio justo».
También se refiere a la concurrencia de «intimidación e indefensión en su proceso», según establece la Ley 20/2022 del 19 de octubre de Memoria Democrática, que reconoce y declara «la ilegalidad y la ilegitimidad del Consejo de Guerra que les juzgó».
De esta forma, «reconoce y declara ilegítimas y nulas, por vicios de forma y fondo», las resoluciones del régimen franquista que «dictó y que tuvo como consecuencia su fusilamiento».
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