Las condiciones meteorológicas favorables podrían cambiar el rumbo de la lucha contra el incendio forestal originado en Jarilla, Cáceres. Hasta el momento, este devastador fuego ha consumido unas 12.000 hectáreas de terreno y su perímetro ya supera los 130 kilómetros. A pesar de la magnitud del incendio, aún no ha logrado alcanzar el territorio de Castilla y León.
Actualmente, se están utilizando 20 medios aéreos para combatir el fuego, centrándose especialmente en su flanco norte, que avanza amenazando a localidades como Navaconcejo, Tornavacas, Jerte y Rebollar. La preocupación es máxima en esta última localidad, donde se evacuaron a los vecinos con el objetivo de proteger los cultivos y evitar que el fuego llegue al casco urbano.
Abel Bautista, consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social de la Junta de Extremadura, ha destacado la importancia de la prudencia, instando a los habitantes de Rebollar a no intentar combatir el incendio por su cuenta, debido al peligro que representa la presencia de medios aéreos con cargas pesadas.
En cuanto a la evolución del incendio, Bautista ha señalado que las condiciones meteorológicas actuales ofrecen una oportunidad para cambiar de estrategia, pasando de la defensa a un posible ataque contra el fuego. Se espera que estas condiciones favorables, como el viento, las temperaturas más bajas y la humedad, permitan ralentizar el avance de las llamas.
La cercanía del incendio a Castilla y León ha generado preocupación, pero Bautista asegura que, en caso de que el fuego llegue a esa comunidad, Extremadura continuará colaborando como si fuera su propio territorio, en base a los convenios existentes entre ambas regiones.
En resumen, las autoridades se mantienen alerta y trabajando arduamente para contener y extinguir este incendio que ha causado estragos en Extremadura, con la esperanza de que las condiciones meteorológicas favorables permitan cambiar el curso de esta batalla contra el fuego.
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