La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, presentó el viernes el sello de la Economía Social, un distintivo que busca destacar la actividad «transformadora» de las entidades y empresas que forman parte de este modelo productivo.
Según Díaz, es fundamental aumentar la visibilidad de la Economía Social para llegar a toda la ciudadanía y demostrar que participar en ella es apostar por un mundo mejor. Este sello permitirá resaltar el impacto social positivo de las empresas y entidades que integran la Economía Social, un sector que genera más de dos millones de puestos de trabajo en España, entre directos e indirectos.
En una primera fase, podrán acceder al sello las empresas y entidades de la Economía Social inscritas en los registros estatales, como cooperativas, sociedades laborales, mutualidades de previsión social, sociedades agrarias de transformación y entidades singulares como la ONCE.
Díaz destacó que este sello es un paso más para fortalecer las medidas estratégicas destinadas a promover un modelo económico que responda a las necesidades actuales en áreas como energía, finanzas, consumo, vivienda e inclusión social. También mencionó inversiones realizadas en el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de la Economía Social y los Cuidados, con el objetivo de generar un tejido económico inclusivo y sostenible.
La vicepresidenta resaltó que la Economía Social ha sido reconocida como clave en la construcción de un futuro más democrático, verde y feminista a nivel internacional, incluyendo organismos como la ONU, la OCDE, la OIT, la UE y América Latina.
En España, más de 40.000 empresas comparten los principios y valores de la Economía Social, que se caracteriza por redistribuir los beneficios de forma equitativa, destinar parte de las ganancias a la sociedad, generar empleo de calidad, fomentar la inclusión laboral y la igualdad, y contar con una gobernanza participativa.
Tras la presentación del sello, la secretaria de Estado de Economía Social, Amparo Merino, mantuvo una mesa de debate con representantes del sector para discutir los beneficios de esta nueva herramienta. Este paso sigue el ejemplo de otros países europeos como Dinamarca, Finlandia y Francia, que también promueven activamente la Economía Social como un modelo económico sostenible y justo.
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