La vicepresidenta de Enfermería de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), Carmen Casal, ha resaltado la importancia de la especialidad de Enfermería de Urgencias y Emergencias en el manejo de la anafilaxia. Según Casal, la anafilaxia es una reacción grave que puede evolucionar rápidamente y poner en peligro la vida del paciente. A pesar de que la mortalidad por anafilaxia es baja, es fundamental actuar con rapidez para evitar complicaciones graves.
En España se registran entre 1.600 y 14.000 casos de anafilaxia cada año, siendo los desencadenantes variados según la edad. En la infancia y juventud predominan los alimentos, mientras que en la edad adulta son más frecuentes las reacciones a medicamentos. Además, las picaduras de insectos representan un riesgo adicional, especialmente con el buen tiempo.
SEMES ha destacado el aumento de casos de anafilaxia en los últimos años, especialmente en la población infantil, lo que subraya la importancia de fortalecer la formación de los profesionales sanitarios para abordar esta patología de manera segura y eficaz. Los errores en la identificación y manejo de la anafilaxia pueden ser peligrosos, ya que su confusión con una reacción leve puede llevar a un retraso en la actuación adecuada.
Por todo ello, SEMES ha vuelto a demandar la creación de la especialidad de Enfermería de Urgencias y Emergencias, que sería beneficiosa tanto en la atención inmediata como en la educación sanitaria de la población. La intervención temprana en los primeros minutos de una crisis de anafilaxia es crucial para el pronóstico del paciente, incluyendo la identificación precoz, la administración rápida del tratamiento adecuado, la monitorización de constantes y el soporte vital, así como la coordinación con el resto del equipo sanitario para garantizar la continuidad asistencial.
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