El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto con sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal, han enviado una carta a la Comisión Europea solicitando la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las empresas energéticas después del conflicto en Oriente Próximo.
En la carta, los ministros expresan la necesidad de explorar un instrumento de solidaridad temporal para que las empresas energéticas contribuyan con los beneficios extraordinarios obtenidos durante la guerra y alivien la carga sobre los consumidores y contribuyentes. Esta medida busca mitigar el impacto económico del encarecimiento de los precios del petróleo y evitar que el coste de la crisis energética recaiga exclusivamente en los consumidores, frenando la inflación y sin sobrecargar los presupuestos públicos.
En una reunión del Eurogrupo, los ministros defendieron y apoyaron medidas para gravar los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas, recordando que un instrumento similar se introdujo en 2022 mediante una contribución solidaria temporal establecida por el Reglamento (UE) 2022/1854. Ante la volatilidad del mercado y las restricciones fiscales actuales, los ministros instan a la Comisión Europea a desarrollar rápidamente un instrumento de contribución similar a escala de la UE, con una sólida base jurídica.
Además, los ministros subrayan la importancia de enviar un mensaje de unidad política frente a las consecuencias de la guerra, destacando que una solución europea en este sentido demostraría unidad y capacidad de actuación dentro de la Unión Europea. Finalmente, la carta indica que la Comisión Europea abordará esta medida con la mayor celeridad posible.
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