«La Ley, en sus artículos 3, 38 y otros concordantes establece un régimen de incompatibilidades de tal forma que el prescriptos (veterinario o médico) no pueda asumir a la vez el rol de dispensador y viceversa. Todo ello con el fin de evitar cualquier posible conflicto de interés, salvaguardando la independencia establecida legalmente», ha señalado FEFE.
Esta demanda ha surgido como consecuencia de «informaciones inexactas o parciales que solo contribuyen a generar bulos o alarma social» entre la población, y ha recordado que los farmacéuticos desempeñan su labor «esencial, de servicio público, rigurosa y comprometida» en zonas rurales, ciudades y comunidades, cuidando tanto de personas como de animales.
En ese sentido, ha expresado que se suma a las reivindicaciones ya planteadas por otras entidades como el Consejo General de Farmacia, colegios profesionales, distribución farmacéutica o la Sociedad Española de Farmacia Rural.
