El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha anunciado un primer paquete de medidas de respuesta a las posibles consecuencias económicas de la guerra en Oriente Medio por valor de 400 millones de euros. Estas medidas tienen como objetivo proteger el poder adquisitivo de familias y trabajadores, así como el tejido productivo catalán.
Este plan incluirá ayudas directas, exenciones fiscales y financiación para familias que necesiten hacer frente a gastos alimentarios y suministros energéticos. Además, se ofrecerá apoyo a empresas de sectores afectados como el transporte, la agricultura y la pesca. El presidente ha destacado que este primer paquete de medidas podrá ampliarse dependiendo de la evolución del impacto del conflicto.
En total, se prevén 40 medidas en este plan, y las ayudas a las empresas estarán condicionadas a la preservación de los puestos de trabajo. Asimismo, se hará hincapié en acelerar la transición energética en Catalunya como parte de estas acciones.
Salvador Illa ha hecho un llamado a la unidad y responsabilidad, tanto de los gobiernos y partidos de la oposición como de las grandes empresas y el sistema financiero. Ha enfatizado que es un momento para actuar en favor del interés general y del bien común, protegiendo la economía y la cohesión social de las consecuencias de la guerra.
El presidente ha justificado la intervención del Govern en esta situación excepcional, garantizando la seguridad y los derechos de ciudadanos y empresas. En cuanto a la guerra en Irán, Illa ha valorado la reacción de la UE y ha expresado su confianza en una desescalada definitiva del conflicto tras las conversaciones mantenidas.
En resumen, el Govern de Catalunya está tomando medidas concretas para hacer frente a las posibles repercusiones económicas de la guerra en Oriente Medio, protegiendo a familias, trabajadores y empresas. La prioridad es actuar de manera unida y responsable, buscando el beneficio común y la estabilidad en la región.
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