La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aprobado un informe que analiza las diferencias técnicas en la red ferroviaria y cómo estas pueden dificultar la prestación de servicios y limitar la competitividad del ferrocarril, especialmente en el transporte de mercancías.
En Europa, estas disparidades han fragmentado históricamente el sistema ferroviario, por lo que las instituciones comunitarias promueven estándares comunes para garantizar la interoperabilidad y facilitar el transporte transfronterizo. En particular, a través de los corredores TEN-T, como el Mediterráneo y Atlántico en España, se fomenta un ancho de vía uniforme, la electrificación de las líneas y la implementación del sistema ERTMS de señalización y control ferroviario.
En España, la red ferroviaria abarca 15.673 km, con 3.104 km de alta velocidad en ancho internacional y más de 11.000 km en ancho ibérico. El 67 % de la red está electrificada y más de 3.000 km cuentan con señalización ERTMS, uno de los despliegues más extensos de la Unión Europea.
El cambio en el ancho de vía puede afectar significativamente la competitividad del ferrocarril como medio de transporte de mercancías. Mientras que en los trenes de pasajeros existe una solución técnica para circular en ambos anchos de vía, estándar e ibérico, en el transporte de mercancías se requiere transferir la carga entre trenes, lo que reduce la eficiencia y competitividad del ferrocarril en comparación con otros modos de transporte.
La electrificación de la red ferroviaria ha sido promovida en los últimos años con el apoyo del Plan Mercancías 30, con la adquisición por parte de las empresas ferroviarias de locomotoras eléctricas más eficientes y sostenibles. Sin embargo, la diversidad de tensiones en la red requiere locomotoras multitensión o incluso tracción diésel en líneas electrificadas, lo que limita las ventajas de la electrificación.
La implementación del sistema de señalización ERTMS es crucial para aumentar el tráfico y facilitar el transporte transfronterizo. Para maximizar sus beneficios, es fundamental coordinar su despliegue con Francia y Portugal. Es necesario priorizar la instalación del ERTMS en las líneas de ancho estándar y en aquellas que migrarán a este ancho, así como en las líneas de ancho ibérico donde sea necesario para aumentar la capacidad.
Antes de que un tren pueda circular, se deben realizar pruebas de compatibilidad con la infraestructura. La CNMC insta a todas las partes involucradas en el proceso de autorización a cumplir con el plazo máximo de tres meses establecido, con el fin de reducir costes y brindar certidumbre a las empresas ferroviarias.
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