La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha organizado un webinario sobre la privación lingüística como forma de violencia en la infancia sorda. En este encuentro se analizaron las consecuencias de la falta de acceso temprano a la lengua de signos por parte de los menores sordos, considerando esta situación como una forma de violencia estructural.
Natalia Mejías, referente para Infancia y Familias del Consejo de la CNSE, destacó la importancia de abordar la privación lingüística para garantizar el desarrollo emocional, cognitivo y social de los niños sordos. Se enfatizó la necesidad de asegurar un acceso adecuado y temprano a una lengua natural durante los primeros cinco años de vida, ya que esto es fundamental para el bienestar de la infancia.
Por otro lado, Patricia Mora, asesora jurídica de la CNSE, resaltó los efectos negativos de la privación lingüística, como retrasos en el desarrollo lingüístico, déficits cognitivos y problemas de salud mental. Se hizo hincapié en que esta situación no debe considerarse como un problema individual, sino como una forma de violencia por omisión vinculada a estructuras institucionales y simbólicas.
Entre las demandas presentadas en el webinario se incluyen la necesidad de garantizar el acceso temprano a la lengua de signos, promover modelos educativos bilingües y establecer canales de denuncia accesibles. Se reconoció el papel fundamental del movimiento asociativo de personas sordas en el diseño de políticas públicas para la infancia sorda.
En conclusión, se destacó la importancia de erradicar la privación lingüística como un compromiso colectivo y una obligación institucional. Este webinario contó con el apoyo del Ministerio de Infancia y Juventud y la Fundación ONC.
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