Un reciente estudio ha demostrado que las personas que realizan ejercicio regularmente temprano por la mañana tienen menos probabilidades de padecer enfermedades como las arterias coronarias, presión arterial alta, diabetes tipo 2 u obesidad en comparación con aquellas que hacen ejercicio más tarde en el día.
La investigación se basa en historiales médicos y datos de frecuencia cardíaca obtenidos de más de 14.000 personas que utilizan dispositivos Fitbit. Aunque no está claro si la relación entre el momento del ejercicio y la salud cardiometabólica es causal o está influenciada por otros factores, los resultados podrían ser útiles para guiar a los pacientes sobre la actividad física, permitiendo un análisis más detallado de sus hábitos de ejercicio.
Según Prem Patel, estudiante de medicina de la Universidad de Massachusetts y autor principal del estudio, «cualquier ejercicio es mejor que ninguno», pero realizarlo por la mañana parece estar relacionado con mejores índices de salud cardiometabólica. Los indicadores de enfermedades como la hipertensión, la diabetes y la obesidad se asocian con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, la principal causa de muerte a nivel mundial.
Los investigadores analizaron datos de frecuencia cardíaca de más de 14.000 participantes a lo largo de un año, identificando periodos de alta actividad física. En comparación con quienes se ejercitaban más tarde, aquellos que lo hacían por la mañana tenían un menor riesgo de enfermedad coronaria, hipertensión, hiperlipidemia, diabetes tipo 2 y obesidad.
Este estudio, presentado en la Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología, destaca la importancia del momento en que se realiza el ejercicio en la salud cardiometabólica, un aspecto que hasta ahora había sido subestimado. Los investigadores sugieren que el ejercicio temprano podría influir en factores biológicos, conductuales y psicológicos que impactan en la salud cardiovascular.
En resumen, realizar ejercicio por la mañana no solo aporta beneficios físicos, sino que también podría tener un impacto positivo en la salud general a largo plazo. Este estudio pone de manifiesto la importancia de considerar el momento del ejercicio en la planificación de rutinas de actividad física para mantener una buena salud cardiometabólica.
FUENTE
