Un equipo de investigadores de la Universidad de Guangzhou (China) ha logrado realizar con éxito el primer trasplante de un pulmón de cerdo modificado genéticamente a un humano de 39 años con muerte cerebral. Este xenoinjerto pulmonar se mantuvo viable y funcional durante un periodo de seguimiento de 216 horas (9 días), sin señales de rechazo hiperagudo ni infección.
A pesar de este avance, se observaron complicaciones, como un edema grave después de 24 horas del trasplante, posiblemente debido a una lesión por isquemia-reperfusión. Además, se identificó un posible rechazo mediado por anticuerpos en los días 3 y 6 postoperatorios, con una recuperación parcial en el día 9.
Este hito en la medicina traslacional representa un paso significativo, ya que se implantó un pulmón de cerdo genéticamente modificado en un humano con muerte cerebral, demostrando que el órgano puede mantenerse funcional con modificaciones genéticas para hacerlo más compatible con el humano.
Aunque se ha demostrado la viabilidad del xenotrasplante de pulmón de cerdo a humano, los investigadores señalan que aún existen desafíos relacionados con el rechazo de órganos y las infecciones, y se requieren más estudios preclínicos antes de considerar la traslación clínica de este procedimiento.
El trasplante de pulmón representa un desafío único en el campo del xenotrasplante debido a su exposición al aire y su alto flujo sanguíneo, lo que lo hace más vulnerable y difícil de preservar en comparación con otros órganos como el riñón, el hígado o el corazón.
Según datos del Observatorio Global de Donación y Trasplante, en 2024 se realizaron 8.236 trasplantes pulmonares en todo el mundo, un aumento del 6% respecto al año anterior. Sin embargo, la demanda de órganos supera ampliamente la disponibilidad, con miles de pacientes en lista de espera. En España, líder mundial en trasplantes, se realizaron 623 trasplantes pulmonares en 2024, con una tasa de 13,1 por millón de población, la más alta del mundo.
Si el xenotrasplante de pulmón se establece como una opción clínica segura, podría revolucionar el acceso a este tipo de trasplante y ayudar a paliar la escasez actual de órganos, brindando esperanza a miles de personas que necesitan un trasplante para mejorar su calidad de vida.
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