En una impactante denuncia en la Asamblea General de Naciones Unidas, la actriz Meryl Streep comparó la libertad de una gata disfrutando del sol en el porche con las restricciones impuestas a las mujeres afganas por los talibanes. Desde que los talibanes tomaron el poder el 15 de agosto de 2021, la situación para las mujeres y niñas en Afganistán ha empeorado drásticamente.
Según el último Índice de Género 2024 de ONU Mujeres, las mujeres afganas solo alcanzan un 17% de su potencial para tomar decisiones y acceder a oportunidades, en comparación con el 61% a nivel global. Las niñas tienen prohibido ir a la secundaria, las universidades están cerradas para ellas y se les ha vetado el acceso a la formación sanitaria. Esta situación ha llevado a un aumento del 35% en los casos de violencia contra las mujeres en 2024.
El plan orquestado por los talibanes busca eliminar a las mujeres del espacio público, de la economía, de la educación y del relato del país. Las restricciones impuestas les impiden viajar solas, hacer oír su voz en público, ser representadas en los medios, ejercer cargos públicos o participar en decisiones que afecten sus vidas. La ONU ha calificado esta situación como un «apartheid de género».
A pesar del peligro constante, muchas mujeres afganas continúan luchando, brindando apoyo legal en la sombra, impartiendo clases clandestinas, denunciando la realidad y protestando en las calles. Es fundamental que la comunidad internacional mantenga su atención, apoyo y presión diplomática y política para no aceptar esta nueva normalidad. La solidaridad y la indignación son indispensables para evitar que el olvido se convierta en un castigo adicional para las mujeres y niñas afganas.
Desde el programa ‘La LUZ de las NIÑAS’ de Entreculturas, se trabaja diariamente para que todas las niñas del mundo crezcan libres de violencia, discriminación y abandono. Es necesario seguir respaldando a las organizaciones que buscan sostener la esperanza de las mujeres y niñas afganas, recordándoles que no están solas y que el mundo no ha ignorado su situación. La indiferencia solo alimenta el silencio impuesto y se convierte en complicidad. No permitamos que caigan en el olvido.
FUENTE
